viernes, 10 de febrero de 2012

Doceavo Pilar de la novela los 12 Pilares de Jim Rohn y Chris Widener.

12.- Deje un Legado

“Viva una vida que ayude a otros espiritualmente, intelectualmente físicamente, financieramente, y en sus relaciones. Viva una vida que sirva como ejemplo de una vida excepcional.”

Habían pasado tres meses y medio desde que Michael vio a Charlie.
Después de su viaje de ventas de seis semanas, había tenido tanto trabajo que parecía que nunca iba a poder ir por el área de Doce Pilares. Un día, decidió que necesitaba oír el último Pilar del Éxito, así que abrió un espacio en su agenda y fue a visitar a Charlie. Se imaginó que podría sorprenderlo ya que estaba seguro que lo encontraría en Doce Pilares como siempre, supuso que no había muchas posibilidades de que hubiera salido.
Cuando Michael llegó, el portón estaba cerrado.

Michael se paró frente al intercomunicador cerca de la entrada y tocó el timbre. Un caballero distinguido contestó.

Sí, ¿En qué puedo ayudarlo?
Estoy aquí para reunirme con Charlie. Mi nombre es Michael Jones.

Un momento por favor, dijo la voz, Michael se preguntaba si había sido el señor Davis. Después de unos treinta segundos, volvió a escucharse el intercomunicador.

Por favor, venga hacia el frente de la casa. La señora Davis se reunirá con usted en la puerta de entrada. Ahora eso sí que era realmente extraño. El portón se abrió y Michael entró y estacionó su auto en la vereda que lleva a la puerta principal. Caminó despacio y subió los pocos escalones. Nunca había estado frente a la puerta.
Apenas llegó a la puerta, ésta se abrió y allí estaba de pie una señora mayor, muy elegante e impecablemente vestida, un verdadero ejemplo de clase alta.

Buenas tardes, dijo ella, usted debe ser Michael.
Sí, señora. ¿Es usted la señora Davis? Sí, como no, Es un gusto conocerla
finalmente. He oído hablar mucho sobre usted y del señor Davis por Charlie.

Ella no respondió, por lo tanto, después de una breve pausa, Michael
continuó. Estoy aquí para ver a Charlie. ¿Él está aquí? Michael, siento mucho tener que decirle esto a usted. Charlie murió la semana pasada. Tenía un cáncer terminal que se lo llevó. Michael estaba aturdido. Había tenido la corazonada de que algo raro le pasaba a Charlie, pero creyó que era la edad.
Oh no, Yo... Yo estoy tan...
Siento mucho oír eso. No tenía idea. Estuve con él hace tres meses.

Sí, las últimas seis semanas se fueron muy rápido. Las cosas se precipitaron. Los dos se quedaron de pie en el umbral de la puerta, sin decir nada por un momento. Finalmente la señora Davis rompió el silencio.

Por favor venga. Tengo algo que darle. Michael la siguió por el vestíbulo y luego a una habitación a la derecha. Venga a la oficina de mi esposo y siéntese un momento. La señora Davis empujó la hermosa puerta y abrió la oficina más increíble que Michael jamás había visto.
Estaba enchapada en caoba con asientos de piel, estantes de libros por doquier y exquisitas obras de arte en las paredes. Pero, lo que más conmocionó a Michael fue la enorme pintura al óleo del señor Davis, situada arriba y detrás del escritorio. Michael y la señora Davis se quedaron de pie ante el escritorio mirándola.
Él nunca le contó, ¿verdad?
No -Michael sonrió nerviosamente, nunca lo hizo. No sé por qué siempre hacía
eso. Él pensaba que así la gente escucharía mejor sus ideas, supongo. Él lo convirtió en una especie de juego se acercó y tomó el brazo de Michael con buenas intenciones, por supuesto. Sí, por supuesto. Ambos se quedaron de pie mirando al señor Davis: Charlie con traje y corbata. Ella sonrió. Aunque no lo crea, por muchos años, Charlie llevó corbata al trabajo. Pero, amaba estar en overol trabajando en el jardín desde que se retiró.
Caminó cerca del escritorio y abrió un cajón de dónde sacó un sobre blanco.
Dejó esto para usted. Él no sabía si podía enseñarle la última lección de los ‘Doce Pilares’ como los llamaba. Esta es la más importante. Ella reúne a todas las demás y les da un propósito, dijo entregándole el sobre a Michael.

Siéntese, lo dejaré solo para que pueda leerla. ¿Desearía algo de tomar? No.
No gracias. Estoy bien, Michael respondió mientras tomaba asiento. La señora Davis cerró la puerta suavemente detrás de ella y Michael quedó solo. Tomó el sobre y lo miró. Su nombre estaba escrito a mano. El podía escuchar el tic-tac del reloj del abuelo en la esquina. Tic, tac, tic. El tiempo pasaba.
Ahora todo tenía sentido, la pérdida de peso.... La tos.... Su fatiga...
Imaginó que Charlie estaba enfermo, pero no terminal.

Michael miró la pared y vio la placa que Charlie había mencionado: Hay una
aristocracia natural entre los hombres, la base de ella es talento y virtud.

Finalmente, después de haber estado sentado en la oficina de Charlie, solo,
por unos minutos, abrió el sobre, tomó el papel y comenzó a leer.


Estimado Michael:
Si está leyendo esto, significa que ya no estoy más. Quise compartir el
último Pilar del Éxito con usted personalmente, con un café en el taller,
como en los viejos tiempos. Pero el hecho de que no esté hace más importante el último Pilar.

Una cosa que me di cuenta el año pasado es lo corta que es la vida.
Parece que justo ayer yo era un chico en edad escolar, jugando con mis amigos. Parece que hace tan poco que me enamoré de Sandra y comenzamos nuestra familia. A propósito, usted finalmente conoció a Sandra, estoy seguro. Ella es una mujer hermosa e increíble, Michael. Fui bendecido al compartir mi vida con ella. Hace muy poco, estaba construyendo mi negocio y vendiendo y construyendo mi fortuna. Y aún cuando finalmente me retiré hace quince años, parecía que me quedaba mucho tiempo.

La brevedad de la vida es su mayor sorpresa, Michael. Pero, ¿qué hace que todo lo que le he enseñado sobre los Pilares, los verdaderos Pilares del Éxito, hayan guiado mi vida tan bien? Todos ellos están envueltos de manera hermosa y perfecta por el pilar final.

Deje un Legado.
Nosotros no somos sino hojas al viento que vuelan por todo el mundo.
Estamos aquí un día y al siguiente ya nos hemos ido. Nadie sabe qué tanto vamos a vivir. Usted no puede escoger cuánto quiere vivir, Michael, pero puede escoger qué tan bien quisiera vivir. Y creo que vivir de una manera correcta está unido intrínsecamente a los que vienen detrás de usted y lo seguirán.

Yo nunca fui un hombre completamente original, Michael. No creo que exista.
Creo que cada uno de nosotros va por el camino que prepararon los que estuvieron antes que nosotros. Mi meta en la vida ha sido vivir de tal manera que pueda servir a los que vienen detrás de mí, iluminando un camino que permita a otros avanzar en sus vidas más rápido que si tuvieran que iluminarlo por ellos mismos.

Ha sido mi trabajo dejar un legado enseñando a otros los Pilares del Éxito, pero, no solamente enseñarlos, sino vivirlos. Mis acciones son una prueba de que mis palabras son ciertas. Michael, debemos demostrar las filosofías en las que creemos y compartirlas con otros. Al hacerlo, les daremos el crédito que necesitan para ser efectivas.

Mucha gente desperdicia su corta vida aquí y luego al final de sus días están apesadumbrados con su remordimiento. Y ya no hay más tiempo para regresar y rehacer sus vidas. No me queda sino desear algo más de tiempo, un deseo que nunca será satisfecho.
Michael, todos tenemos dos opciones en la vida: Podemos simplemente vivir o ser los arquitectos de nuestra vida. Muchos gastan su vida pobremente, van todos los días al trabajo sin ninguna visión de lo que podrían llegar a ser.
Y después cuando se dan cuenta, sus vidas han pasado. Otros son tan temerosos que los sueños que tuvieron nunca fueron satisfechos, porque nunca tuvieron el valor de tomarse el riesgo que les hubiera permitido alcanzar sus metas y vivir sus sueños.
Pero, usted puede ser diferente. Usted puede diseñar su vida. Hubiera sido mejor si hubiera comenzado antes -entre más temprano mejor, pero con cuarenta años tiene todavía otros cuarenta por delante. Serán poderosos si es capaz de diseñar su vida basada en los Pilares del Éxito, con el propósito final de dejar un legado para que otros lo sigan. Viva una vida que sirva a otros espiritualmente, intelectualmente, físicamente, y en susrelaciones. Viva una vida que sirva como un ejemplo de cómo puede lucir unavida excepcional. Deje que otros vivan pequeñas vidas, Michael, pero no lohaga usted. Deje que otros discutan sobre pequeñeces, pero no lo haga usted.
Deje que otros lloren por pequeñas cosas, pero no usted. Permita que otros dejen su futuro en otras manos, pero no usted.
Dejar un legado es como plantar un árbol. Así como de las semillas crece unárbol, éste dará semillas para que futuras generaciones puedan plantar supropio árbol. Usted tiene su vida entera por delante Michael, viva al máximo lo que usted tiene. Mi legado está satisfecho en parte al enseñarle cómovivir una vida mejor. Su legado será hacer lo mismo por otros. Entrégueseusted mismo. Sacrifíquese por el bien de otros. Saque tiempo para ayudar y enseñar a otros. Sea paciente, amoroso y leal. Este es un adiós, mi amigo.
Estoy feliz de haberlo conocido. Es usted un joven maravilloso con un
corazón grande y generoso. Usted ha llegado a mi corazón, y espero que yo le
haya plantado ese deseo indeleble que le ayudará a crear su propio camino.

Su amigo, Atte. El señor Charlie Davis
 
Michael puso la carta en sus piernas e inclinó la cabeza hacia atrás, cerrósus ojos y una lágrima corrió por sus mejillas. Se quedó así por unos cinco minutos, pensando en las palabras que Charlie le había dicho y en sus tiempos juntos. Sus mejores días estaban frente a él.
La vida de Michael Jones nunca volvería a ser la misma. La señora Davisregresó a la oficina y se sentó al lado de Michael. Conversaronsobre Charlie como por media hora, hasta cuando Michael se dio cuenta de que era hora de irse. Él quería volver donde Amy y estar con ella.
Michael se despidió de la señora Davis, sabiendo que probablemente nunca la volvería a ver. Es increíble cómo pasa la gente por tu vida, dejando cadauna de ellas una huella única y diferente. Michael manejó su auto de regresopor el camino, pasó por el taller y luego traspuso la entrada. ¿Fue unacasualidad o una serie de eventos afortunados que lo llevaron a conocer al
señor Davis durante esos meses? Cualquiera que sea la respuesta, Michaelsabía que su vida nunca volvería a ser la misma.
Tengo el resto de mi vida frente a mí, pensó. Puedo hacer lo que quiera conella. Gracias, Charlie, por enseñarme que puedo hacer mucho más por mí mismo y por aquellos que estén a mí alrededor.

Michael regresó por el camino que lo había dejado sin gasolina meses atrás,y comenzó el viaje que podría ser el del resto de su vida.

Y el portón de Doce Pilares se cerró detrás de él…

 


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